El clérigo Zandor du Roug llegó a Neverwinter tras un largo viaje desde el norte. Estaba cerca de su destino final, Phandalin, donde su vieja amiga Garaelle, le había escrito preocupada por los extraños acontecimientos que se estaban sucediendo en esta villa fronteriza.
Sin embargo, el azar le hizo coincidir con otro viejo amigo, el enano Gundren Rockfinder que, mientras tomaban una cerveza en la posada de Viento del Norte, le explicó que tenía que partir de inmediato hacia Phandalin para reunirse con sus hermanos, pero que necesitaba alguien de confianza que se quedara un día más en Neverwinter para partir hacia Phandalin escoltando un cargamento de material y provisiones que debía entregar en Suministros Barthen en la villa de Phandalin. Zandor aceptó el encargo y aceptó también, no sin cierta desconfianza, al compañero que le había buscado Gundren, un semiorco llamado Rout Havengrove.
Rout resultó ser un compañero entretenido, siempre sobrio pero gran aficionado a la cerveza, jejeje. Al día siguiente partieron hacia Phandalin con un viejo carromato tirado por una vieja mula cargado con herramientas de minería y algunos suministros.
Tras dos días de viaje, cuando Phandalin estaba a un tiro de piedra, unos goblins aparecieron en el camino. Los asaltantes fueron derrotados. Pero a escasos metros del lugar de la emboscada encontraron muertos los caballos de Gundren Rockfinder y de su acompañante. Los goblins los habían emboscado antes que a ellos, habían matado a los caballos, pero no había rastro de sus jinetes ni de sus pertenencias.
Envalentonados, decidieron investigar e intentar rescatar a Gundren. Siguieron el rastro de uno de los asaltantes que había huido y llegaron hasta su guarida, donde había más goblins. Tras una serie de encuentros con estas odiosas criaturas, Zandor pudo negociar con una de ellas. Al parecer, la banda de goblins estaba comandada por un osgo llamado Klarg que maltrataba brutalmente. Los goblins estaban dispuestos a entregar al humano que tenían prisionero (el compañero de Gundren), si les entregaban la cabeza de Klarg.
Tras un brutal combate, Klarg cayó derrotado y los goblins cumplieron con su parte del trato, añadiendo alguna condición extra de última hora, jejeje. Sea como sea, Zandor, Rout y el recién rescatado Sildar Hallwinter huyeron de la madriguera goblin y pusieron rumbo a Phandalin.
Por el camino, Sildar les dio información valiosa:
· Los tres hermanos enanos Rockfinder (Grundren, Tharden y Nundro) encontraron una entrada a la hace tiempo perdida cueva del Oleaje, el antiguo emplazamiento de la Forja Mágica del Pacto de Phandelver.
· El Pacto de Phandelver fue una coalición entre humanos, gnomos y enanos que prosperó hace varios cientos de años y que creó poderosos objetos mágicos gracias a la Forja Mágica de la cueva del Oleaje.
· Klarg, el osgo que lideraba la banda de goblins, tenía orden de interceptar a Gundren y robarle el mapa que conducía a la cueva. Los goblins se referían a su líder como rey Grol, pero Klarg respondía ante alguien al que llamaban la Araña Negra que les había ordenado llevarle con vida al enano.
· No está seguro de a dónde se han llevado a Gundren, pero oyó hablar de un lugar llamado Castillo Cragmaw.
· El propio Sildar se presentó como miembro de la Alianza de los Señores, un grupo formado por los principales líderes de las ciudades del norte de la Costa de la Espada para protección y prosperidad de las mismas. Viajaba con Gundren para llegar a Phandalin, pues el agente de la Alianza de los Señores enviado allí, un mago llamado Iarno Albrek, llevaba un par de meses sin dar señales de vida, y estaba preocupado por él.
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